El pasado martes 11 de diciembre, se llevó a cabo la liturgia de kínder, en la que tuvimos el placer de estar acompañados por el Padre Julián. En esta oportunidad la ambientación estuvo conformada por un hermoso jardín, que simboliza el fin de una etapa preescolar en la cual la semilla de la pasión de Jesús se instala en cada uno de nuestros niños y niñas. También tuvimos una presentación de alumnos de otros cursos, quienes presentaron la parábola de la semilla y el labrador, enseñando que la semilla debe caer en tierra fértil para dar buenos frutos, al igual que estos niños y niñas, son las semillas de un futuro mejor con ciudadanos y jóvenes de bien.

Para acreditar la finalización de esta etapa, recibieron un certificado que los promueve a enseñanza básica y además una medalla de recuerdo kínder 2018.